Adria

ADRIA

AdriaProvengo del mundo de la cultura, he incursionado en las letras, el teatro, el cine, laproducción y la gestión cultural. Desde pequeña he explorado en el entrenamiento físico y de la voz, la expresión corporal y el movimiento. He trabajado en el ámbito educativo y cultural, disfrutando de mi labor de profesora/filóloga y de coordinadora de proyectos ligados al documental, la ficción audiovisual, la producción teatral y la responsabilidad social.

En la vorágine de todas estas actividades en simultáneo, y casi por casualidad, un día me encontré madrugando para asistir a una clase de Ashtanga Yoga con Hojung Audenaerde. Allí comencé mi camino del Yoga aprendiendo, simplemente a través de una práctica constante y con conciencia, a conectar cuerpo y mente mediante un trabajo activo pero, para mi sorpresa, sin tensión. El foco en esta sutil conexión es uno de los objetivos del yoga para conseguir una mente estable en un cuerpo sano.

La práctica del Yoga ha influído en mi día a día, asimilando actitudes como la aceptación y la no ansiedad a través de acciones concretas ejercitadas en las posturas físicas. Estos cambios no pueden explicarse ni entenderse sino experimentarse a lo largo del tiempo. Es un proceso que lleva al autoconocimiento y es lo que hoy a mí me da vigor, flexibilidad, calma y alegría. El secreto de este potencial me lo develó un día Aleix Griñó, otro profesor clave en mi recorrido: Practicar y practicar!

Hoy me siento renovada al haber ampliado el espectro de mi práctica realizando la Formación para profesores en Hatha Vinyasa Yoga, de la mano segura y creativa de Amelie Strecker. Como profesora, no me interesa instruir sino compartir la experiencia del camino del yoga, que asegura una vida más sostenible porque nos ayuda a crear consciencia del potencial de nuestro cuerpo, trabajando la concentración y respetando sus particularidades.